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viernes, 25 de marzo de 2016

HOY CON LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, EL ECCE-HOMO REPRESENTÓ EL JUEGO DE LA TÚNICA TRAS MUCHOS AÑOS DE SU PÉRDIDA-

Este año la hermandad del Ecce-Homoy Jesís en la Columna  representó el Paso del Juego de la Túnica en la tarde del Jueves Santo de 24 de marzo de 2016


https://goo.gl/photos/88M4DUob4mq5VMAm7



NOVEDADES

SOBRE EL PASO DE LA TÚNICA

Este paso  aparece actualmente en la hermandad del Señor del Ecce-Homo  y Jesús en la Columna, pero procedía de la hermandad del Gallardete del Santo Cristo de la Columna que se mantuvo hasta el siglo XX, porque  se publicaron sus constituciones con el nombre de la Túnica  y Santo cristo de la Columna. En concreto , en  un catorce de abril de 1814, se reunieron unos cuarenta antiguos hermanos de la mencionada hermandad  con el fin de reorganizarla, a cuyo cargo se pusieron Juan Ibáñez y Domingo Fernando acompañados de muchos familiares de la familia Canovaca y Viboras ; antes habían comprado una lámina de la Sagrada Imagen del Santo Cristo de la Columnas y su fin no era otro sino “sacar la procesión del Jueves Santo en la tarde”. En estas constituciones, se manifiesta la unión que existía entre la Túnica y la Lámina hasta tal punto que obligaba nombrar un hermano mayor por sorteo, que recibía por tradición la Túnica ( por lo tanto se remonta a años anteriores al siglo XIX) y ahora  , a su vez, se acompañaba con la Sagrada Lámina, de ahí que la hermandad se llamaba también Lámina. La junta era pequeña , el hermano mayor con dos padres de ánima que tutelaban, junto con nueve hermanos ,   :El traje de penitencia era el de los judíos actuales y portaban durante la procesión la insignia de Azotes, que le asignara el hermano mayor y no podía intercambiarla, la Lámina era portada por  dos hermanos más antiguos, que rotaban hasta completar la rueda, interanual,  y por el hermano mayor,  se llevaban la Túnica., de modo respetuoso en silencia y con decencia se dirigirán a la iglesia de la Veracruz. En la procesión guardaban las distancias oportunas, entraba en las iglesias durante las estaciones de penitencia y se procuraba que hicieran la genuflexión ante el Santísimo Sacramento.. Tras la procesión se celebraba el sorteo en casas del hermano mayor.
            Por otras fuentes anteriores, el paso aparece con el nombre con el Juego de la Túnica, lo que hace referencia al misterio escenificado de la Túnica del Señor, incluso comentan el estrado y la mesa, y juego de dados a lo romano con el que sorteaba la túnica. Por eso, no es de extrañar que el Paso, se compusiera de las siguientes partes. 
- Tras contemplar a Jeśus en la Columna, despojado de sus vestiduras, los hermanos de la Túnica, relacionado con el de los Azotes, se disponían a repartirse sus vestiduras.
-Colocaban una mesa y, a su alrededor, todos los que portaban insignias intervenían para sortearse la morada Túnica, que se coloca sobre una bandeja con peana de cuello.
-Sobre  la mesa, cada uno  lanza el dado hasta que recae sobre el hermano que recibió la suerte relacionada con el as.
- A continuación, la recibe la túnica y  la eleva ceremoniosamente como si  llevara a cabo  un acto similar al de la consagración del Señor en la Santa Misa, exponiéndola a todos los presentes.
            Este año, se intenta reconstruir el paso, mediante e cual  un judío,  antes el hermano mayor,   presentaba la Túnica a los presentes con el respeto  y seriedad convenidos  en medio de un silencio concorde con la escena y  honores de majestad y alzando sables y signos de pasión en posición de firmes. Como acto mímico, solo ofrece la novedad de portar la mesa, el juego de dados y la acción de sorterarlos en el Llanillo.
            Ese es el aspecto iconográfico, pero para nuestros antepasados tenía un auténtico sentido simbólico, y esa es nuestra intención para los  actuales, cogiendo el pasaje evangélico de que Cristo lo despojaron hasta  de sus vestiduras para darlo todo a los demás, que más puede pedirse a un Cristo Salvador de Hombres como está inscrito en la  bandeja de portar  la Túnica. Este es pasaje de San Juan, 19, 23-24:
Los soldados... cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: «No la rasguemos, sino echémosla a suertes, a ver a quién le toca». Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados.

Y valga este comentario del Vía Crucis del Vaticano:



Jesús queda desnudo. El icono de Cristo despojado de sus vestiduras es rico de resonancias bíblicas: nos devuelve a la desnudez inocente de los orígenes y a la vergüenza de la caída.
En la inocencia original, la desnudez era la vestidura de la gloria del hombre: su amistad trasparente y hermosa con Dios. Con la caída, la armonía de esa relación se rompe, la desnudez sufre vergüenza y lleva consigo el recuerdo dramático de aquella pérdida.
La desnudez significa lverdad del ser.
Jesús, despojado de sus vestiduras, tejió en la cruz el hábito nuevo de la dignidad filial del hombre. Esa túnica sin costuras queda allí, íntegra para nosotros; la vestidura de su filiación divina no se ha rasgado, sino que, desde lo alto de la cruz, se nos ha dado.







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